¿Para qué sirven?

Tienen el potencial de reparar, restaurar, reemplazar y regenerar las células, y podrían usarse para tratar muchas enfermedades y trastornos médicos.

  • Las células madre de tejido se utilizan en la regeneración de téjidos óseos, de cartílago, de piel o musculares.
  • Las células madre de sangre se emplean en el tratamiento de enfermedades relacionadas con el sistema sanguíneo o inmune del paciente.